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1. ¿Se ha postrado ya usted ante Jesucristo, reconociéndolo como Rey de su vida? Lea Mateo 7:21-27, y reflexione sobre la diferencia que hay entre solamente oír algo, y oír y vivir conforme a lo que se ha oído. ¿De qué lado está usted? 2. ¿Pudiera explicar usted a otra persona, partiendo de las Escrituras, por que Jesucristo es el Rey del reino prometido? 3. ¿Está consciente de que las palabras finales de Jesús a sus discípulos (Mt 28:19-20) van dirigidas también a usted? ¿Qué esta haciendo para cumplir con la Gran Comisión de Jesús? En su diario andar, ¿está haciendo discípulos? Si es así, ¿les está enseñando a cumplir con todo lo que Cristo nos ha ordenado? APLICACIÓN FINAL DE MATEO1. ¿Cuales son las verdades básicas de Mateo? 2. ¿Cómo se aplican estas verdades a mi vida? 3. ¿En vista de estas verdades, que cambios deberían hacer en mi vida? 4. ¿Cómo pienso llevar a cabo estos cambios? 5. ¿Cuál será mi oración personal referente a esta verdad, y los cambios que debería efectuar en mi vida?
Mateo: “El Rey esperado”27:37 “Y pusieron sobre su cabeza su causa escrito: Este es Jesús el Rey de los Judíos”
Estudiando el Evangelio según Mateo
1. Desde el primer versículo de su Evangelio. Mateo deja bien claro su propósito, que es demostrar que Jesús era el Rey esperado, el hijo de David, el Mesías cuyo advenimiento se había profetizado a lo largo del Antiguo Testamento. Hay en Mateo un patrón repetitivo que divide el evangelio en seis secciones. Comienza Mateo presentando ciertos hechos acerca de la persona de Jesús y de su obra, seguidos de una relación de sus enseñanzas. Cada serie de enseñanzas concluye con alguno de estas cinco expresiones: “Y cuando termino Jesús estas palabras” (7:28) “Cuando Jesús termino de dar instrucciones” (11:1) “Cuando termino Jesús estas palabras” (13:53) “Cuando Jesús termino estas palabras” (19:1) “Cuando hubo acabado Jesús todas estas palabras” (26:1) Por lo tanto, antes de leer capitulo por capitulo todo el Evangelio según San Mateo, marque de manera distintiva todos estos casos. Tenga presente que con esas frases se concluye una enseñanza especifica, después de lo cual se reinicia el ciclo. 2. Ahora lea todo Mateo capitulo por capitulo, sin olvidar las seis secciones. En el curso de la lectura haga lo siguiente: a. Marque de manera distintiva las palabras clave: rey (reino, reino de los cielos, reino de Dios), cumplirse, diablo (Satanás, demonio), pacto. 1. Partiendo de las referencias donde marcó las palabras clave rey y reino de los cielos – de Dios, anote en el margen todo lo que aprenda cerca del reino. 2. Además de ésas, busque otras palabras o frases clave. b. Subraye con un mismo color todos los casos que hace referencia a alguna profecía del Antiguo Testamento que muestra que Jesús es el Rey prometido, anotando en el margen como cumple Jesús esa profecía. c. Esté atento a los acontecimientos, obras o acciones que demuestran quién es Jesucristo. Tal vez quiera anotarlos en el margen o ponerle una señal. d. Al leer las enseñanzas de Jesús en torno a un tema especifico, elabora una lista de los puntos principales tratados en su enseñanza. Si se trata de alguna enseñanza profética, preste atención a las referencias al tiempo, incluso a adverbios de tiempo tales como: cuando, después y entonces. Siga la secuencia de los acontecimientos. e. Titule cada capitulo, de acuerdo al acontecimiento principal. En la hoja Capítulos de Mateo
3. Los capítulos 26 al 28 narran los últimos acontecimientos de la vida de Jesús. Anote la secuencia de esos acontecimientos. Anote el capitulo y versículo. a. Al anotar las circunstancias que rodearon la resurrección de Jesucristo, anote también todas las apariciones posteriores a la resurrección presentada por Mateo. Una vez que haya hecho todo esto en los cuatro evangelios, tendrá abundante información sobre todo lo sucedió. b. Al hacerlo, tenga presente que es Lucas quien narra los acontecimientos en orden cronológico y, por lo tanto, quien marca las pauta para los demás evangelios. 4. En una hoja aparte, resuma en una lista todo lo que aprenda en Mateo acerca del reino, con los capítulos y versículos. 5. Y pase a la sección de Aplicación de Mateo.
EL IMPERIO ROMANO:
1. Roma era república del 509 hasta 27 a.C. 2. Judea fue hecha provincia romana durante este período (63 a.C). 3. Augusto se hizo emperador en 27 a.C. y así nació el imperio romano. 4. Jesús nació durante el reinado de Augusto. 5. En el tiempo de Cristo, había unos 54 millones de personas en el imperio. Aproximadamente una de cada diez personas era ciudadana romana (como Pablo, por ejemplo). La ciudadanía romana traía ciertos privilegios. 6. El idioma oficial era latín, pero en la parte occidental del imperio (Judea, por ejemplo) las clases educadas hablaban griego. 7. Los romanos construyeron muchos caminos, acueductos y puentes. El famoso sistema romano de caminos conectaba todas partes del imperio. 8. Daban a los judíos mucha libertad religiosa. 9. Roma exigía fundamentalmente 2 cosas a los pueblos subyugados: que pagaran los impuestos y que aceptaran el dominio de Roma. 10. A cualquier rebelión o revuelta se le hacía frente con terrible violencia. (Lucas 13:1) 11. El gobierno romano ejerció poder de imponer la pena de muerte en sus colonias y muchos judíos fueron muertos como alborotadores. (Lucas 23:18,19) 12. El conflicto principal entre los judíos y los romanos surgió por los impuestos romanos. 13. Tenían que pagar 3 impuestos principales. 14. Los romanos pensaron que era prudente escoger a personas nativas del país para recolectar impuestos. El odio de los que pagaban impuestos era contra estos recolectores, traidores en sus ojos, y no tanto contra los mismos romanos. Mateo era un recaudador de impuestos, un traidor para la mente judía. 15. Mantuvieron la ley y el orden por encima de todas las cosas. Trataron a los pueblos conquistados con justicia. Muchos aspectos de la ley romana sobreviven en los gobiernos modernos de todo el mundo. LO QUE LOS JUDÍOS ESPERABAN EN SU MESÍAS: 1. Había diferentes opiniones acerca de la naturaleza del Mesías. 2. La más popular era, de un rey guerrero que aparecería como un campeón político y héroe militar. 3. El Mesías reuniría bajo la ley a los judíos de todas las naciones (los dispersados) y los conduciría en un ataque victorioso contra sus enemigos. 4. Los opresores paganos serían eliminados y la raza escogida de Dios sería conquistadora del mundo. 5. El Mesías sería descendiente de David. 6. Un elemento esencial de la esperanza mesiánica era la espera de la suprema ascensión de la nación de Israel. Esto implicaba que los intereses nacionales de Israel y la causa de Yahvé eran lo mismo.
EL SERMÓN DEL MONTE (MATEO 5-7) 1 Jesús sube al monte. Mateo 5:1 y baja del monte en Mateo 8:1 (111 versículos) 2 Temas en el Sermón del Monte: Bienaventuranzas. Sal de la tierra, Luz del Mundo, Jesús y la Ley, Jesús y la ira, Adulterio, Divorcio, Juramentos, Enemigos, Limosna, Oración, Ayuno, Tesoros, Cuerpo, Riquezas, Ansiedad, Juzgar, Puerta estrechas, Frutos, Nunca os conocí, Cimientos, y sana a un leproso. (22 temas) Este pasaje es una colección de enseñanzas de Jesús que principalmente tienen que ver con el discipulado. Mucho de este discurso se encuentra solamente en Mateo, pero aproximadamente la mitad tiene paralelos con Lucas. El tema central del discurso se resume in 5:48. "Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto." Las 10 secciones principales de este discurso son: 1. Las bienaventuranzas (5:3-12): Los beneficios de vivir como ciudadanos del reino de Cristo. 2. Las lecciones de la sal y de la luz (5:13-16): Los efectos de la vida cristiana sobre el mundo. 3. La verdadera justicia (5:17-48): El significado más profundo de la ley de Dios. 4. La piedad sin hipocresía (6:1-18): Los motivos correctos para dar, orar y ayunar. 5. Las preocupaciones cristianas (6:19-34): Cuando servimos a Dios con motivos sinceros y nos preocupamos primeramente por su reino, entonces estaremos libres del afán de las cosas menos importantes. 6. Advertencia contra el juzgar (7:1-6): Los peligros de juzgar a otros. 7. Invitación a la oración (7:7-12): Las bendiciones y los privilegios de la oración. 8. Los dos caminos (7:13,14): Escoge el camino angosto y no el camino espacioso que conduce a la destrucción. 9. El árbol y sus frutos (7:15-20): Por sus frutos los conoceréis. 10. La importancia de la práctica sincera de verdades espirituales (7:21-29): El obedecer a Dios es infinitamente mejor que simplemente hablar acerca de tu obediencia.
COMPARACIÓN CON LOS OTROS EVANGELIOS
El primero de los tres Evangelios llamados "sinópticos". Autor y fecha. El libro no dice quién fue su autor. La tradición, de manera unánime, lo atribuye al apóstol Mateo desde el año 125 d.C. cuando su nombre se incluyó en el título. Existen opiniones contrarias a esto, pero la mayoría acepta a Mateo como el autor. Fue escrito antes del año 70, después del Evangelio de Marcos, probablemente entre los años 65 al 68 d.C. Características. Es evidente que Mateo fue escrito conforme a un esquema muy bien ordenado. Se nota que el autor era una persona bien educada, que arregló sus materiales atendiendo más a los temas que al estricto orden cronológico. Su propósito era probar, especialmente a los judíos, que Jesús es el Mesías. Por eso comienza su Evangelio, llamándole “hijo de David” y dando su genealogía (Mt. 1:1–17). Es el único evangelista que relata la historia de los magos de oriente, que vinieron preguntando por “el rey de los judíos” que había nacido (Mt. 2:2). Luego apoya todas sus narraciones y todos sus argumentos con un uso repetido de escrituras del AT (más de cuarenta citas), siempre señalando a Cristo y hablando del “reino”. Esta palabra la utiliza unas cincuenta y cuatro veces (“reino de Dios”, “reino de los cielos”, “el reino”, etcétera). Este Evangelio es el que más citaban los primeros escritores cristianos. Se discute si fue escrito originalmente en griego, hebreo o arameo. Papías (60–130 d.C.) dijo que “Mateo compuso los dichos en el dialecto hebreo y después cada cual los tradujo como pudo”. Pero todo el pensamiento de Mateo mantiene formas decididamente hebreas. Lockward, A. (2003). Nuevo diccionario de la Biblia. (página 685). Miami: Editorial Unilit.
Intercambio: acción - enseñanza en Mateo
Mateo y sus destinatarios originales
Indicios de que Mateo está presentando a Jesús como un nuevo Moisés y como conductor de un nuevo Israel. 1. ¿Qué eventos de la niñez de Jesús tienen su paralelo en la suerte que corrieron los israelitas en Egipto? Vea Mt. 2:13-23. 2. Fíjese en los detalles registrados por Mateo que forman un parangón con el éxodo de Israel de Egipto.
Jesús y el nuevo Israel Son de sumo interés los detalles paralelos entre la descripción que Mateo hace de Jesús en los primeros capítulos de su evangelio, y los relatos del Antiguo Testamento tocantes a Moisés y al éxodo. La siguiente tabla servirá para ilustrado:
Otros paralelismos podemos observar en lo que sigue:
Razón última de todos estos paralelismos parece ser que Mateo quiere presentar a Jesús a sus lectores judeo-cristianos como el conductor del nuevo Israel, la iglesia cristiana, así como Moisés fue el conductor del Israel antiguo. Que la iglesia llegó a ser el nuevo Israel, el nuevo pueblo de Dios, lo deja en claro también la carta de Pablo a los gálatas: “reciban paz y misericordia todos los que viven según esta regla, y todos los del verdadero pueblo de Dios” (Gá 6:16). Jesús es el Moisés predicado en el Antiguo Testamento. Mateo subraya este hecho al registrar 29 profecías mesiánicas, 10 de las cuales son propias de su evangelio. Este Jesús es también el Emanuel, “Dios con nosotros”, hasta el fin de los siglos, como lo afirma Mateo tanto al comienzo como al final de su escrito (1:23; 28:20). Dicho Mesías/Emanuel es el Señor de la iglesia, ese nuevo Israel que tiene el encargo de predicar el evangelio a todas las naciones. Así como aquellos sabios del Oriente, paganos, vinieron a ver al Emanuel poco después de que éste había nacido así por medio de la iglesia este mismo Emanuel va tanto a los gentiles como a los judíos, por efecto de la misión del nuevo Israel.
Mateo Casi nada sabemos acerca de Mateo, llamado también Leví. Se le menciona en las cuatro listas de los Doce (Mat. 10:3 ; Mar. 3:18 ; Luc. 6:15 ; Hechos 1:13). La única otra mención es su llamamiento para seguir a Jesús (Mat. 9:9-13 ; Mar. 2:14-17 ; Luc. 5:27-32). La única palabra que Mateo nos da acerca de sí mismo es que era "publicano," término de reproche. Los publicanos eran recaudadores de los impuestos romanos, y objeto del desprecio general. Lucas nos dice que Mateo hizo un gran banquete en honor a Jesús, y que "dejo todas las cosas" para seguirle, pero Mateo mismo ni aun esto dice a su favor. Le amamos por su abnegada humildad, y nos maravillamos de la gracia de Dios que escogió a un hombre tal, para que fuera autor de lo que ha sido llamado "el libro más leído en todo el mundo." La tradición dice que Mateo predicó algunos años en Palestina, y que luego visitó otros países; que escribió su Evangelio originalmente en hebreo, y que algunos años después, probablemente alrededor del 60 d.C., emitió una edición más completa en griego. No nos queda relato alguno de sus prédicas; pero !que gran servicio a la humanidad fue la producción de esté libro! Su oficio de recaudador de impuestos le acostumbraría a llevar registros. Fue compañero personal de Jesús durante unos dos años o más. La hipótesis moderna, ampliamente difundida pero no confirmada, de que Mateo copió del evangelio de Marcos, es a las claras absurda. No hay ni siquiera una certeza de que Marcos conociera a Jesús (véase bajo Marcos 1:11). ¿Por qué habría Mateo de copiar de otro que no era testigo ocular, el relato de cosas que él mismo había visto con sus propios ojos y había oído una y otra vez con sus propios oídos? (Compendio Manual de la Biblia. Henry H. Halley. p 364)
La Genealogía de Jesús Esta se da también en Lucas 3:23-38. La venida de Cristo había sido prevista, no solamente desde la eternidad en el cielo, sino también desde el comienzo de la historia terrenal. En el remoto pasado Dios había escogido a una familia determinada, la de Abraham; y más adelante, dentro de la familia abrahámica, a David, para ser el medio por el cual Su Hijo vendría al mundo. La nación hebrea fue fundada, y protegida por Dios durante las edades, como baluarte de aquella descendencia familiar. La genealogía, tal como se da en Mateo, es condensada. Omite algunos nombres. Pero esto no invalida la línea de descendencia. Las 42 generaciones abarcan un período de 2.000 años. Se dividen en tres partes de 14 generaciones cada una, quizás como ayuda para la memoria. La primera abarca 1.000 años; la segunda, 400 años; ya la tercera, 600 años. Son tres grupos de 14 cada uno. 14 es dos veces 7, y 3 y 7 son números sagrados. En el tercer grupo se dan solamente 13 nombres, pero es evidente que el decimocuarto corresponde a María. La genealogía tal como aparece en Lucas es algo diferente. Mateo remonta hasta Abraham; Lucas, hasta Adán. La una es descendiente: "engendró" ; la otra es ascendente :"que fue de". Desde David en adelante siguen líneas diferentes y divergentes, que sin embargo se tocan en Salatiel y Zorobabel. La opinión generalmente aceptada es la de que Mateo da la ascendencia de José y muestra a Jesús como heredero legal de las promesas dadas a Abraham y a David; y que Lucas da la línea de María y presenta la descendencia sanguínea de Jesús, "de la simiente de David según la carne" (Romanos 1:3). La genealogía de María, conforme a la usanza Judía, estaba a nombre del esposo. José era "hijo de Elí" (Lucas 3:23), es decir, yerno de éste. Elí era el padre de María, y el padre de José era Jacob (Mateo 1:15). Estas genealogías, por más áridas que nos parezcan a nosotros, forman la vértebra dorsal de los anales del A.T. Conservadas con todo cuidado durante largos siglos de vicisitudes trascendentales, contienen "una descendencia familiar a través de la cual una promesa fue transmitida durante 4.000 años - un hecho nunca igualado en la historia humana".
Mateo el Publicano
PUBLICANO Era una
persona que tenía la responsabilidad de cobrar los impuestos para los
romanos. A Zaqueo se le llama “jefe de los
publicanos”, lo
cual parece indicar que tenía a otros a los cuales supervisaba (Lc. 19:2).
La palabra griega que se usa es telönës,
pero el término publicano
tiene una raíz en la historia de Roma donde era aplicado a unos cobradores
de impuestos, por eso se usó esa traducción.
Los publicanos eran, como todo cobrador de impuestos, sumamente odiados. Era fama de que cobraban por encima de lo debido para beneficiarse, por lo cual Juan el Bautista les amonestó: “No exijáis más de los que os está ordenado” (Lc. 3:12–13). En adición a esa particularidad estaba el hecho de que los judíos les consideraban personas no religiosas, con mucho contacto con gentiles y traidores a su nación, por lo cual eran muy menospreciados socialmente. El Señor Jesús se juntaba con ellos, por lo cual fue llamado “amigo de publicanos y de pecadores” (Mt. 11:19). Muchos de ellos se convirtieron (Mt. 21:31; Lc. 7:29), entre ellos Mateo (Mt. 10:3; Lc. 5:27) y Zaqueo. La connotación negativa del término publicano puede verse, además, en el hecho de que una persona que no hiciere caso a la amonestación de la iglesia debía ser considerado como “gentil y publicano”, es decir, alguien con quien no debía tenerse comunión (Mt. 18:17). Este era Mateo, un publicano cobrador de impuestos para el gobierno Romano, para los Judíos era un traidor a la nación.
El Orden Metódico en Mateo
Una lectura cuidadosa del Evangelio de Mateo nos permite reconocer sin dificultad al arreglo ordenado del material, lo que nos habla a las claras de la forma metódica en que solía trabajar el autor, Mateo era un recolector de impuestos, muy detallado con los números y los cálculos. Mateo tendía a disponer dichos y hechos similares en grupos de a tres, cinco y siete.
Los tres en Mateo: 1. La división de la genealogía de Jesús en tres secciones. 1:1-17 2. Las tres tentaciones. 4:1-11 3. Tres ilustraciones de hipocresías y piedad genuina, que se evidencia en la ayuda a los necesitados, en oración y en ayuno. 6:1-18 4. Tres parábolas relativas a siembra y crecimiento. 13:1-32
Puede preguntarse: ¿es esta afición de Mateo a los grupos de a tres simplemente una manifestación de su mentalidad metódica, o habremos de dar crédito a lo que sugieren algunos exégetas, a saber, que Mateo juntó hechos y dichos en grupos de a tres o más por influencia del principio mosaico de que toda evidencia ha de basarse en el testimonio de dos o tres testigos? (Compare Dt. 19:15 con Mt. 18:16). Parece más razonable admitir lo primero, ya que Mateo tiene igual predilección por grupos de a siete y cinco.
Ejemplo de grupos de a siete: 1. Los siete ayes pronunciados sobre los maestros de la ley y los fariseos.23:13-36 2. Las siete parábolas del reino de los cielos. Capitulo 13 3. Las siete profecías cuyo cumplimiento se registra en la primera sección del Evangelio de Mateo: 1. Jesús nace de una virgen y es llamado Emanuel. 1:23 2. “Porque de ti saldrá un gobernante”. 2:6 3. “De Egipto llamé a mi Hijo”. 2:15 4. “Raquel, que lloraba por sus hijos”. 2:18 5. “Que Jesús seria llamado Nazareno”. 2:23 6. “Una voz grita en el desierto…”. 3:3 7. “El pueblo que andaba en la oscuridad vio una gran luz”. 4:15-16
En el mundo antiguo, el numero siete comúnmente simbolizaba “lo completo”. No sabemos hasta qué punto este hecho influyó en Mateo. Con todo, la frecuencia con que agrupa siete elementos, o tres, o cinco, pone de manifiesto su forma metódica de trabajar. Para muchos estudiosos de las Escrituras, sin embargo, ese arreglo en grupos de a cinco que hace Mateo es un indicio inconfundibles de su propósito. Ahí están, por ejemplo, los cinco puntos de la ley de Moisés puestos a discusión en el sermón del monte: 1. Homicidio. 5:21-26 2. Adulterio. 5:27-32 3. Juramentos. 5:33-37 4. Venganza. 5:38-42 5. Amor a los demás. 5:43-48
En cada uno de estos puntos se plantea el contraste entre “Ustedes han oído que antes se dijo” (o “Ustedes han oído que a sus antepasados se les dijo”) y “Pero yo les digo”. Ciertamente, Jesús enseña a sus oyentes que la ley del Antiguo Testamento condena los pecados de la mente y la voluntad, de palabras y pensamientos con no menos rigor que los pecados cometidos mediante acciones ilícitas. Pero hay algo más en esta comparación entre “lo que se dijo antes” (por Moisés) y “lo que les digo yo”: es evidente que Jesús se presenta a sí mismo con un nuevo Moisés, el conductor de un nuevo Israel.
Los destinatarios de Mateo
Muchos elementos en el Evangelio de Mateo indican que sus principales lectores eran judíos.
Sin embargo, nada de esto significa que Mateo limitara su mensaje a los judíos. Nótese, por ejemplo que solo él cuenta la llegada de los “sabios” (que no eran judíos) para adorar el niño Jesús (2:1-12). Además, termina el libro con la Gran Comisión (28:18-20), la cual demuestra que su punto de vista es universal.
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